Realizamos una exhaustiva primera visita de valoración postural a los niños, debido a su enorme importancia.

 

Es muy importante descartar posibles problemas, cuanto antes, en los más pequeños de la casa. Una pequeña corrección, a tiempo, puede salvarnos de una gran molestia en el futuro.

En los adultos, la mayoría de tratamientos son de carácter paliativo, pero en los niños podemos conseguir buenas correcciones. En muchos casos dependemos de unos simples ejercicios que, poco a poco, consiguen equilibrar o compensar anomalías; en casos más complejos nos ayudaremos de soportes plantares (plantillas), u ortesis de silicona (correctores) para conseguir el efecto completo necesario.

 Juntar las rodillas en exceso, caerse con facilidad, correr con dificultad, desgastar el calzado demasiado rápido y descompensado o sufrir un desequilibrio excesivo en los tobillos, son señales de que algo no funciona como es debido y es bueno valorarlo lo antes posible.