Hiperqueratosis

(Durezas)

 Es un engrosamiento de la piel que, principalmente, responde a una sobrecarga de la zona en la que se ha producido. Es, por lo tanto, una señal de fallo en el funcionamiento biomecánico del pie. 

 En otros casos más sencillos suelen ser, simplemente, por un roce con el calzado. Por ejemplo en el dorso de los dedos.

Papiloma vírico

(Verruga)

 La verruga es una lesión causada por un virus, el cual es muy resistente, sobretodo, si se presenta en la planta de los pies.

 

 Hay diversos tratamientos para eliminarlos, entre los que destacan los menos agresivos y más usados, como  la congelación mediante nitrógeno, o la aplicación de ácidos suaves para quemar el tejido afectado.  

 


Onicocriptosis

(Uña encarnada) 

 El gran culpable de este mal es el corte inadecuado de la uña. Cortar en exceso o, peor aún, cortar por los laterales son causas directas de la deformación de la uña que, con el tiempo, acabará clavada. 

Micosis

(Hongos)

 El hongo es una bacteria que, en el campo que nos ocupa, puede afectarnos tanto en la piel como en las uñas. Causas como la excesiva sudoración, las grietas o heridas y las lesiones ungueales son de las más comunes a la hora de facilitar su aparición.